Imprescindibles del emprendimiento

Me encanta Internet. Océanos de información al alcance de nuestras manos, en nuestra casa, desde un ordenador. Ya no hace falta patearse oficinas, calles y filas para adquirir la información que necesitas sobre tu nicho de mercado, técnicas para emprender, cómo superar las vicisitudes técnicas y emocionales que implica y cuáles serán tus responsabilidades fiscales. TODO está en el bendito Internet.

Pero al mismo tiempo que este fácil y rápido acceso a la información puede resultar orgásmico, también puede tornarse agobiante.

Simplemente es DEMASIADA INFORMACIÓN. (Como que nunca estamos contentos, ¿verdad?)

¿Cómo la proceso? ¿Cómo la organizo? ¿Por dónde empiezo? ¿Qué leo primero?

Estoy segura de que sabes de qué hablo.

Tal vez tú, como yo, tienes bookmarks y PDFs pendientes de leer. Páginas que visitar. Artículos que consultar. Reportes, informes y libros cuya longitud supera tu span de atención o tu tiempo disponible.

Y si además de todo lo que lees o intentas leer tienes ideas propias en la cabeza, cosas que quieres hacer, escribir, crear, grabar, etc., bueno, ya dirás tú cuándo tendrás tiempo para hacer todo lo que quieres hacer.

Por eso… POR ESO… es IM-POR-TAN-TI-SI-MO: Sigue leyendo

¿Qué es lo primero que necesitas para emprender?

Screen shot 2013-05-09 at 11.27.34 PM

En lugar de relatar los días 3 y 4 de mi periplo emprendedor, en esta ocasión he decidido hacer un vblog :)

Aquí te cuento cómo llegué a lo que casi todos los emprendedores dicen que es el primer ingrediente para emprender: Sigue leyendo

Diario emprendedor día 2: ¿Por qué mola equivocarse?

Mi camino, mis pasos

Apenas es el segundo día de mi periplo empresarial y ya la he cagado, pero también ya aprendí algo.

Sigue leyendo

Diario Emprendedor día 1: te vas a cagar, ¿y qué?

El viernes pasado 3 de mayo defendí mi tesis doctoral: ¡Yupee!

Ya está hecho. Se acabaron los 4 años (en promedio) de doctorado. 

Como ya sabía que no quería seguir en la investigación, desde antes de acabar estudié diferentes posibilidades de lo que podía hacer después. 

Llegué a la conclusión de que quería ser mi propia jefa, así que mientras hice el doctorado me embebí de todo el conocimiento necesario para emprender un negocio propio.

Pero ya terminé el doctorado y buscarme una alternativa laboral ya no es una opción secundaria a mi trabajo, ahora es EL trabajo. No hay nadie a quien reportar resultados, nadie que me presione por obtenerlos y nadie quien responda por mis errores. Nadie me dirá si voy por buen camino ni me tranquilizará con su visto bueno. Ahora estoy yo sola conmigo misma, mi idea y mis energías. 

¡Y mi miedo! Uno que hace tiempo no experimentaba. Uno que te paraliza e impide HACER lo necesario para arrancar el negocio.

Porque si bien previo a la acción hay una proceso de recopilación de información y adquisición de conocimiento que puede resultar interesante, agobiante, novedoso, clarificador, etc., y que puede darte la confianza de estar preparado, de nada servirá si no conviertes todo ese conocimiento en algo que resuelva un problema, que cubra una carencia o que mejore la calidad de vida de las personas.

Hay que HACER algo con esa nueva información, hay que aplicarla, hay que validarla en el mundo, y ahí es donde te cagas.  Porque la verdad es que nunca sientes que estás 100% preparado para hacer algo por primera vez. No hay teoría que supla a la confianza que da la experiencia de dominar un área, un conocimiento, una técnica, un nicho de mercado. Así que sólo hay que HA-CER-LO. 

Pero cuando iba a publicar lo que escribí para comenzar a posicionarme en el nicho de mercado que me interesa, para comenzar a darme a conocer, me entró tal pánico que sólo quería salir corriendo a mis rescatadores habituales: papás o pareja.

Quería que me tranquilizaran diciéndome que no estaba sola en esto, quería que me avalaran y calmaran mis miedos con su experiencia y consejo. Quería que incluso me dijeran qué pensar, porque lo único que yo pensaba era “¿y si no lo consigo? ¿Y si no tengo autoridad para hablar de esto? ¿Y si me tengo que volver a México y separarme de mi pareja por cuestiones económicas?”

Miedo al fracaso. Miedo a sufrir. Miedo a la pena. “Miedo que da miedo del miedo que da”, como dice Pablo Guerra.

Sé que el miedo nunca se irá. Sé que lo único que lo silenciará es el conocimiento que adquiera a través de la experiencia de HACER lo que tengo que hacer. Tengo la teoría para comenzar. Tengo los recursos. Lo que falte lo aprenderé sobre la marcha. Sólo tengo que EMPEZAR como si no tuviera miedo… aunque lo tenga.

¿Y saben qué? Conforme escribía este post el miedo se fue diluyendo. No quiere decir que ya no lo siento, pero sí que somos más amigos. Y se siente bien :)

¿Te ha pasado esto? ¿Te está pasando? ¿Tienes miedo de que te pase y eso te impide comenzar?

Como ves, no estás solo, y eso ya es un alivio, ¿no crees?

Sinceramente,

Daniela

What they will tell you to read and what you should be reading before and during graduate school

These are two of the most important books you would have to ‘read’ before entering and during biomedicine graduate school.

SAMSUNG

But I recommend that before starting with these two bricks, you start with this one:

What are you going to do with that

Because the THEORY behind research is completely different from DOING it. It’s important that before you go in to graduate school you know how the job market is, which are your possibilities after graduate school, and mostly, if you know in what you are about to invest 4 years of your life.

Doing research is more than acquiring cutting-edge knowledge. It’s also doing something that you could end up almost hating. That’s why it’s so important to be sure what it is that you are choosing.

Start with getting to know the practical part, the one you will be spending most of your time on, and if you still want to get into research, then move on to the theory.

Sincerely,

Daniela